Diario de taller: 1 semana para el primer mercadillo
Estas últimas semanas el taller ha cambiado bastante.
Nos han confirmado la participación en un mercadillo medieval el fin de semana del 25 y 26 de abril, así que ahora mismo todo está enfocado en preparar stock.
He intentado priorizar algo que para mí era importante: tener variedad.
Más que cantidad de lo mismo, prefiero ofrecer más opciones, aunque sé que eso también implica que de algo seguro que me quedaré corta.
Es una decisión que no tengo del todo clara si es la mejor, pero es la que más encaja ahora mismo con cómo quiero hacer las cosas.
También han salido novedades.
He empezado a trabajar los wax melts en formato tableta.
Llevaba meses con los envases guardados sin decidirme a usarlos, pero preparando el stock me he dado cuenta de que no todos los aromas funcionan igual en formato figura.
Las tabletas me permiten trabajar mejor ciertos aromas y, sobre todo, tener más variedad.
Ahí he recuperado aromas de colecciones pasadas como canela o dulce de castaña.
Y en formato figuras han salido nuevos como limón o frutos del bosque.
No todo ha ido como debería.
A dos semanas del mercado me quedé sin cera.
Hice un pedido, pero no apuntaron bien la dirección y correos lo paró. Hasta que el proveedor no rectificara, no podía avanzar.
Y el proveedor no hacía nada.
Hasta que insistí, nadie lo revisó.
Eso me hizo perder tiempo y, sobre todo, me frustró bastante.
Pero también me ha servido para tomar una decisión que ya tenía en mente: cambiar de proveedor.
He probado uno nuevo y el cambio es claro.
Los aromas son más adultos, más trabajados, y los envíos llegan en 24 horas.
A veces hace falta que algo falle para decidirte del todo.
También estoy replanteando cómo quiero trabajar las colecciones.
Las colecciones estacionales no me encajan.
Siento que limitan demasiado: acabas en los mismos aromas, los mismos formatos y lo mismo que hace todo el mundo.
Prefiero algo más flexible.
Colecciones diferentes, algunas fijas, otras temporales, pero con más libertad para trabajar mejor cada aroma.
Ahora mismo el punto en el que estoy es ese:
organizando, ajustando y llegando como puedo.
Queda trabajo por hacer, pero ya no es solo producir.
También es decidir qué sentido tiene seguir haciendo y qué no.
Y eso, aunque no se vea, también forma parte del proceso.